Boca recibió a Vasco da Gama en la Bombonera por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana y perdió 1-0. El partido estuvo marcado por una decisión arbitral que generó repercusión: el juez chileno Piero Maza mostró dos amarillas en cinco segundos al colombiano André Gómez, quien tardó casi cinco minutos en abandonar la cancha, lo que dejó a Boca con un jugador de más.

El resultado obliga al equipo de Rodolfo Arruabarrena a ganar en Brasil para aspirar a la final del certamen continental. La revancha está prevista para el martes, en el Maracaná de Río de Janeiro, según trascendió de las informaciones disponibles.

Antecedentes y previa

El encuentro tuvo un fuerte condimento histórico y simbólico, ya que se enfrentaron dos equipos de peso en la región y dos referentes que hoy ocupan roles dirigenciales: Juan Román Riquelme y Pedrinho, ambos presentes en los palcos. Previo al partido, se conocieron versiones sobre la ausencia de Colidio en el equipo brasileño por lesión y la falta de inscripción para el torneo, aunque la situación de su reemplazo no quedó del todo clara en el material disponible.

La previa también estuvo atravesada por la incertidumbre en torno al escenario de la revancha. Se informó que hubo una apelación a un fallo que ordenaba disputar el partido de vuelta en el Maracaná, situación que aún no tiene una definición cerrada. Por otro lado, la hinchada de Vasco da Gama llegó a Buenos Aires con la expectativa de viajar al estadio, aunque se señaló que muchos de sus seguidores no contaban con entrada.

Lo que pasó en la cancha

El triunfo brasileño se dio en un partido trabado, en el que Boca tuvo dificultades para hallar circulación y generar situaciones claras. Arruabarrena, en la conferencia posterior, reconoció que le costó a su equipo encontrar la forma de hacerle daño al rival y descartó que la ausencia de Leandro Paredes haya sido la causa principal de las imprecisiones.

Del lado de Boca también hubo una nueva preocupación física: el cuerpo técnico confirmó que un futbolista terminó con hielo tras el partido y será evaluado. Paredes, por su parte, siguió el encuentro desde el palco por un desgarro y se espera que intente llegar disponible para la revancha, según indicó el propio entrenador.

Reacciones y qué sigue

En el plano deportivo, Lautaro Blanco expresó que la serie sigue abierta, mientras que Arruabarrena llamó a sus jugadores y a los hinchas a dejar todo en Brasil. Del lado brasileño, el entrenador de Vasco da Gama manifestó confianza en su equipo y dejó abierta la posibilidad de conquistar el título.

Las redes sociales también reaccionaron con memes y comentarios tras el resultado, un fenómeno habitual en este tipo de partidos. Con la serie abierta, el objetivo de Boca es revertir el 1-0 en la revancha del martes y asegurar un lugar en la final, mientras que Vasco da Gama buscará administrar la ventaja en su propio campo.