El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió a su par chino, Xi Jinping, en la base militar Andrews, cerca de Washington, en el inicio de una visita de Estado de tres días. Se trató de la primera visita del líder chino a suelo estadounidense en más de una década y del tercer encuentro cara a cara entre ambos mandatarios desde el comienzo del segundo mandato de Trump.

La jornada incluyó honores militares y una recepción oficial en la Casa Blanca, donde Trump señaló que tratarían "temas apremiantes" vinculados a seguridad, tecnología y superinteligencia. Xi, por su parte, planteó ante su anfitrión la necesidad de construir una relación de "socios, no rivales" entre las dos potencias y llamó a que ambos países puedan "coexistir en paz".

Extensión de la tregua comercial

Antes del encuentro presencial entre los dos líderes, Washington y Pekín habían extendido el pacto de Busan, que prolonga la tregua comercial hasta el 10 de enero. Según trascendió, las delegaciones también abrieron el diálogo para recortar tarifas en bienes por unos 30.000 millones de dólares e incorporaron un protocolo de ciberseguridad tecnológica. Sin embargo, en los mercados no había demasiadas expectativas de que se alcanzaran acuerdos de mayor alcance; los inversores seguían de cerca cualquier señal sobre la extensión de la tregua y sus efectos en aranceles y cadenas de suministro tecnológicas, pero sin anticipar avances significativos en otras áreas.

Un dato llamativo de la previa fue la ausencia de una delegación de ejecutivos chinos comparable a la nutrida presencia de líderes empresariales estadounidenses, lo que había generado interrogantes sobre las chances de que ambas economías cerraran nuevos acuerdos comerciales durante la semana de la cumbre.

Taiwán, Irán y la disputa por la inteligencia artificial

La agenda de la cumbre estuvo marcada, además del comercio, por cuestiones como Taiwán, la liberación de la venta de chips y el apoyo chino a Irán y a Rusia en los conflictos en curso. Xi remarcó que el desarrollo de la inteligencia artificial debe mantenerse siempre "bajo control humano" y al servicio del "bienestar del pueblo", mientras que desde el lado estadounidense se reafirmó la intención de mantener la ventaja tecnológica sobre China en ese terreno.

La visita incluyó también una cena de Estado que reunió a referentes de la industria tecnológica estadounidense, entre ellos Elon Musk, Sam Altman, Jensen Huang, Sundar Pichai, Jeff Bezos, Tim Cook, Lisa Su y Mark Zuckerberg, quienes compartieron mesa con ambos mandatarios y sus primeras damas. Se destacó la ausencia de Dario Amodei, fundador de Anthropic y una de las voces que reclama mayores controles sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. En la mesa principal también se ubicó a dos empresarios taiwaneses del sector tecnológico.

Balance y próximos pasos

Sobre el cierre de la visita, en un encuentro con la prensa Trump calificó la estadía de Xi como "espectacular", mientras que el líder chino promovió la posibilidad de nuevos encuentros bilaterales. De hecho, trascendió que Trump anticipó otros dos encuentros con Xi antes de fin de año, en momentos en que la cumbre concluyó sin anuncios de grandes acuerdos de fondo.

Entre los puntos que quedaron como ejes centrales de la relación bilateral se mencionaron el comercio, la inteligencia artificial y la situación de Taiwán, en un contexto donde las dos mayores economías del mundo buscan, según se desprende de los encuentros, delinear los términos de su vínculo de cara a los próximos meses.