Los enviados de la administración de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron durante el fin de semana encuentros separados con Vladimir Putin en Moscú y con Volodimir Zelenski en Kiev, en el marco de una nueva ronda de gestiones para intentar poner fin a una guerra que ya lleva más de cuatro años. La delegación estadounidense llegó con una propuesta que, según trascendió, busca destrabar las negociaciones que se encontraban estancadas desde hacía meses.

La visita se dio en un contexto de fuerte tensión previa. En las horas anteriores a la llegada de los emisarios, Rusia había lanzado ataques que, de acuerdo con la información disponible, dejaron al menos cuatro muertos y siete heridos en Ucrania. Zelenski había denunciado además ataques nocturnos contra aeropuertos de Kiev, coincidiendo justamente con la antesala del viaje diplomático.

Una tregua de 72 horas

En medio de ese escenario, se conoció que Putin ordenó suspender por tres días los ataques contra Kiev, medida que luego se describió como un acuerdo entre ambas partes para pausar los ataques tanto sobre Kiev como sobre Moscú durante la duración de la visita. La tregua, de 72 horas, comenzó el sábado, coincidiendo con la llegada de Witkoff y Kushner a la capital rusa.

El sábado, la delegación estadounidense permaneció alrededor de tres horas en el Kremlin. Al recibirlos, Putin señaló que