La oposición, con el kirchnerismo a la cabeza, convocó a una sesión para el jueves con el objetivo de derogar el DNU 70/23 firmado por el Gobierno nacional. Según trascendió, el sector confía en alcanzar el quórum necesario, aunque el resultado todavía depende de los votos que puedan sumar en el recinto.
Desde el oficialismo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, cuestionó la iniciativa y advirtió sobre sus consecuencias. En sus declaraciones sostuvo que la oposición busca generar un escenario de caos, y afirmó que el fallo judicial sobre la Ley de Tierras le quitó sustento al debate planteado.
Los argumentos en disputa
El oficialismo sostiene que la sesión tiene un fin desestabilizador y que no contribuye a la discusión de fondo. Por su parte, quienes impulsan la derogación consideran que el decreto debe ser revisado por el Congreso. Hay versiones distintas sobre la postura que finalmente adoptarán algunos bloques, y aún no existe una confirmación oficial sobre el número de legisladores que acompañarían la moción.
Una semana con varios frentes
La sesión contra el DNU se inscribe en una agenda legislativa cargada. Con la presencia del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, el oficialismo abrirá el debate del Presupuesto para el año próximo. En paralelo, avanzaría la discusión sobre restricciones a la compra de tierras, una medida orientada a contener el respaldo de los socios de la coalición de gobierno.
En ese contexto, la oposición también espera que una movilización prevista para la misma semana aporte los votos que le faltan para alcanzar el quórum. Esa expectativa forma parte de la estrategia del sector, aunque no hay certezas sobre el impacto que pueda tener la convocatoria en el recinto.
Lo que viene
La definición dependerá de la asistencia a la sesión del jueves. Si se alcanza el quórum, el tratamiento del decreto quedaría en manos del pleno, con el debate y la votación correspondientes. Si no se logra, el DNU seguiría vigente sin modificaciones por ahora.