El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre. La decisión llegó luego de que el Parlamento votara en contra de dos decretos impulsados por el Ejecutivo para frenar los desalojos y regular el mercado de alquileres, en un contexto de creciente malestar social por el costo de la vivienda.
El rechazo parlamentario se produjo con los votos de la oposición de derecha y de los independentistas catalanes, que argumentaron que las medidas no resolvían el problema de fondo del acceso a la vivienda. El episodio se dio semanas después de que el desahucio de una anciana identificada como Maricarmen generara fuerte repercusión pública y alimentara el reclamo social.
Protestas en todo el país
Tras el fracaso de los decretos en el Congreso, miles de personas salieron a las calles en Madrid, Barcelona y otras ciudades para exigir al gobierno medidas urgentes frente al aumento de los alquileres. Las marchas, convocadas en decenas de ciudades, incluyeron reclamos de huelga general y fuertes críticas tanto al Ejecutivo como a la oposición, a la que los manifestantes acusaron de no ofrecer soluciones concretas.
En Barcelona, entre otras ciudades, las concentraciones reclamaron explícitamente un paro general. Según se desprende de las coberturas de las jornadas de protesta, el movimiento tuvo carácter transversal, con participación de distintos sectores sociales afectados por el costo de la vivienda, lo que llevó a describir la situación como un factor de presión creciente sobre la continuidad del gobierno.
El anuncio de Sánchez y la reacción política
Sánchez comunicó su decisión al rey Felipe VI y convocó un Consejo de Ministros extraordinario para avanzar con la disolución de las Cortes. En su mensaje desde el Palacio de la Moncloa, llamó a la ciudadanía a definir en las urnas si el país se suma a lo que calificó como una ola derechista o si mantiene lo que definió como un baluarte de justicia social.
Se trata de la segunda convocatoria electoral mencionada en el mismo mes, luego de que trascendiera que la posibilidad de adelantar comicios era una de las opciones que manejaba el gobierno ante la presión de la oposición y de sectores de la propia coalición gobernante. Según algunas versiones, la decisión no respondió a una reacción impulsiva sino a una estrategia evaluada con anticipación, aunque esta interpretación no cuenta con confirmación oficial del gobierno español.
Repercusiones internacionales
El llamado a elecciones también generó repercusiones fuera de España. Trascendió que el presidente argentino, Javier Milei, confirmó que viajará al país europeo para respaldar a fuerzas de ultraderecha en el marco de la nueva campaña electoral, aunque no se precisaron mayores detalles sobre la agenda de ese viaje.
De cara a los comicios del 29 de noviembre, el oficialismo español deberá definir su estrategia en un escenario marcado por la crisis habitacional, la fragmentación parlamentaria y la presión de las movilizaciones callejeras, mientras los partidos de oposición —que fueron determinantes para el rechazo de los decretos de vivienda— ya preparan sus respectivas campañas.