La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) había anunciado dos días de paro en más de 27 aeropuertos de todo el país, previstos para el jueves 3 y viernes 4 de septiembre, luego de que fracasara la negociación paritaria con los empleados de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La medida contemplaba asambleas y movilizaciones en dos franjas horarias, de 9 a 12 y de 18 a 21, y advertía sobre posibles demoras y cancelaciones de vuelos en terminales como Ezeiza, Aeroparque y el aeropuerto de Córdoba.

El Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Transporte, intimó a ATE a garantizar el 75% de los servicios, con el argumento de que la actividad aeronáutica constituye un servicio esencial. El gremio, representado por Rodolfo Aguiar, había ratificado que la protesta se mantenía en pie pese a la intimación oficial.

El paro comenzó y luego fue pospuesto

La medida de fuerza arrancó efectivamente este jueves con una protesta en el acceso al Aeroparque Metropolitano y con expectativas de demoras a partir de las 9 en distintos aeropuertos del país. Sin embargo, minutos antes del inicio pleno de las restricciones, ATE anunció la postergación del paro. Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE ANAC, confirmó la decisión y explicó que el sindicato le exigió al Ministerio de Trabajo convocar a una audiencia para definir los términos del 75% de prestación de servicios que planteaba el Gobierno.

Con la suspensión, se despejaron las dudas sobre cancelaciones y demoras que habían generado incertidumbre entre los pasajeros con vuelos programados para esos días en las más de 27 terminales aéreas afectadas originalmente.

Nuevo ultimátum del gremio

Días después de la postergación, ATE amenazó con retomar las protestas en los aeropuertos al no llegar a un acuerdo con las autoridades. El sindicato fijó un plazo hasta el lunes para que se convoque la audiencia solicitada. De no producirse ese encuentro, ATE advirtió que quedará en libertad de acción para reactivar las medidas de fuerza en las 27 terminales del país.

El conflicto se originó en el fracaso de la paritaria entre ATE y la administración central, según indicaron varias fuentes gremiales. Resta conocer si en los próximos días se concreta la audiencia exigida por el sindicato o si, en cambio, se reactivan las medidas de fuerza que ya habían generado alertas en la industria aeronáutica.