Boca se clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana 2026 tras empatar 1-1 con San Pablo en el estadio Morumbí, resultado que, sumado al 1-0 obtenido en la ida en la Bombonera, le permitió avanzar de ronda con un marcador global de 2-1. El gol del encuentro para el equipo argentino fue convertido por Leandro Lozano, mientras que el arquero colombiano Álvaro Montero volvió a tener una actuación destacada en un partido que el conjunto de Rodolfo Arruabarrena definió como sufrido hasta el final.
El partido se jugó ante unas 60.000 personas y estuvo marcado por momentos de tensión. Antes del comienzo, el micro que trasladaba a la delegación de Boca hacia el estadio fue atacado con piedras. Ya en el desarrollo del encuentro, una jugada revisada por el VAR anuló un gol a San Pablo en un momento clave, lo que generó malestar en el equipo local. Al finalizar, jugadores del conjunto brasileño rodearon al capitán argentino Leandro Paredes en medio de gritos y empujones, en una escena que generó repercusión posterior.
El camino hasta la clasificación
La serie había arrancado con la ventaja mínima obtenida en la Bombonera, resultado que obligaba a Boca a sostener el resultado o sumar goles en la revancha para asegurarse el pase. En los días previos, Arruabarrena debió resolver dudas sobre la formación titular, con el regreso de jugadores importantes y definiciones tácticas que se conocieron recién horas antes del partido, cuando se confirmó la lista de convocados con algunos cambios respecto a la ida. La delegación llegó a San Pablo con Juan Román Riquelme como parte del grupo y con Paredes como una de las principales referencias del plantel.
Una vez confirmado el pase, quedó determinado el rival de la próxima instancia: Vasco da Gama, que en la misma jornada de cuartos de final había eliminado a Independiente Santa Fe por 2 a 0, tras un 0-0 en el partido de ida. El equipo colombiano había sido, a su vez, el verdugo de River en la instancia de octavos de final del certamen.
Lo que viene para Boca
Con la serie ante San Pablo cerrada, Arruabarrena definió quedarse en Brasil para ganar horas de descanso pensando en el calendario que se viene, considerado exigente: el próximo domingo el equipo visitará a San Lorenzo por el torneo local. Desde su llegada al club, el entrenador dirigió 17 partidos en apenas tres meses, un ritmo que se sostiene con la serie de semifinales ante Vasco da Gama en el horizonte inmediato.
Para ese cruce, el conjunto carioca no podrá contar con el delantero Facundo Colidio, que llegó procedente de River en este mercado. El jugador no fue habilitado por una cuestión reglamentaria vinculada a una gestión de la transferencia que no se completó a tiempo para incluirlo en la lista de buena fe del torneo, motivo por el cual tampoco había podido participar en las instancias de octavos y cuartos de final. Trascendió además que Vasco da Gama analiza un recurso judicial previo al cruce con Boca, aunque esa información todavía no tiene confirmación oficial.
En paralelo, se conoció el resto del cuadro de semifinales de la Gran Conquista, como se denomina a la edición 2026 del certamen, con Boca como único representante argentino que continúa en carrera por el título. El sorteo de fechas y la definición de sede para la final quedaron pendientes de confirmación en los días posteriores a la clasificación.