El Gran Premio de Italia en el histórico trazado de Monza dejó sensaciones encontradas para Franco Colapinto. Lo que perfilaba para convertirse en la actuación consagratoria de la temporada se transformó en una jornada de resiliencia pura, donde el piloto albiceleste logró finalizar en el 9° puesto tras sufrir una excursión fuera de pista cuando marchaba entre los líderes.
La antesala del domingo prometía. Colapinto venía de completar su mejor clasificación en la máxima categoría al meterse en la Q3 y asegurar el 7° lugar en la grilla de salida. Con las mejoras mecánicas implementadas por Alpine en su monoplaza y la visita estelar en boxes de Lionel Scaloni para brindarle su apoyo, el ambiente en el circuito italiano vibraba al ritmo de la bandera argentina.
Una largada formidable y el golpe de suerte inicial
En el momento en que se apagaron los semáforos, Franco ejecutó una partida implacable. Con firmeza en la frenada de la mítica Variante del Rettifilo, aprovechó los roces y el ritmo de su auto para escalar posiciones de inmediato. En apenas tres vueltas ya marchaba en la cuarta colocación y, tras un incidente que involucró a la Ferrari de Charles Leclerc (provocando una bandera roja temporal), el argentino llegó a colocarse virtualmente tercero en el clasificador.
El ritmo del Alpine en las interminables rectas lombardas era competitivo y le permitía mantener a raya a rivales de peso. El sueño de disputar un lugar en el podio parecía una realidad alcanzable.
El despiste y la templanza para remontar
Sin embargo, Monza no perdona los mínimos excesos. En plena lucha por sostener la posición, un desbalanceo en la entrada a una de las variantes más veloces provocó que el auto perdiera la trayectoria ideal, sufriendo una excursión sobre la leca.
A pesar de lograr controlar el monoplaza para no golpear las barreras de protección, el percance lo relegó considerablemente en el pelotón, obligándolo a rehacer su estrategia desde los puestos de fondo.
Lejos de bajar los brazos, Colapinto encaró el resto del Gran Premio con la cabeza fría y un ritmo contundente. Vuelta tras vuelta, sobrepasó a rivales directos —entre ellos a Gabriel Bortoleto e Esteban Ocon— para cruzar la línea de meta en la novena posición tras las 53 vueltas de competencia, asegurando 2 puntos cruciales para el campeonato. La victoria quedó en manos del joven italiano Andrea Kimi Antonelli con Mercedes.
"Desaproveché una gran oportunidad"
Al bajarse del auto, la autocrítica de Colapinto fue tajante. Ante los micrófonos oficiales, el de Pilar no pudo contener las lágrimas al repasar lo sucedido:
"Fue una carrera muy dura y frustrante. Tenía una gran oportunidad al frente y no la supe aprovechar. Un error grave me dejó fuera de la pelea principal. De todo se aprende, pero da mucha bronca por el trabajo que hizo el equipo", expresó conmocionado.
A pesar de su insatisfacción personal, el fin de semana reconfirmó que el coche de Alpine ha dado un salto de calidad y que el argentino cuenta con las manos para pelear en la parte alta de la grilla. La revancha llegará rápidamente: la próxima cita será el fin de semana del 13 de septiembre en el Gran Premio de España.
