Cristiano Ronaldo dejó la concentración de la selección de Portugal en Copenhague y no regresó a los entrenamientos posteriores. La decisión se produjo luego de una charla privada con el técnico Jorge Jesus, en la que, según trascendió, el entrenador no habría respetado un acuerdo previo con el delantero. El episodio generó un fuerte revuelo y abrió interrogantes sobre el futuro del capitán en el seleccionado luso, con el que mantiene un vínculo de más de dos décadas.
La hermana del jugador, Elma Aveiro, reposteó un mensaje de durísimo tono contra el periodismo, la Federación portuguesa y el público, al que calificó de "envidioso, despectivo e ignorante". El texto compartido sostenía que el país "merece volver a la mediocridad" que tenía antes de la irrupción de Ronaldo en la selección.
La postura del entrenador y la reacción del plantel
Jorge Jesus rompió el silencio y aseguró estar "totalmente tranquilo" en su conciencia, aunque remarcó que "ningún jugador" va a cambiar sus ideas como responsable del equipo. Días después, otra figura del plantel consideró que el conflicto "debe resolverse a puertas cerradas", en lugar de ventilarse públicamente.
Bruno Fernandes, capitán junto a Ronaldo, habló tras mantener contacto con él después de la salida y pidió que Portugal "no se divida". Definió a CR7 como "el mayor símbolo" del fútbol portugués. El presidente de la Federación, por su parte, intentó bajarle el tono al conflicto y lo calificó de "malentendido".
En paralelo, hubo repercusiones desde afuera del plantel. El volante chileno Arturo Vidal salió a respaldar a Ronaldo y sostuvo que "está en todo su derecho", al tiempo que consideró que la situación "deja muy mal parado al entrenador". Zinedine Zidane, su ex entrenador en el Real Madrid, también lo bancó públicamente: "Me hizo ganar cosas increíbles, me quito el sombrero ante Cristiano". Desde otro ángulo, el ex futbolista alemán Lothar Matthäus apuntó contra los propios compañeros de Ronaldo por no respaldarlo de forma pública, al considerar que "el problema no es solo del entrenador".
El equipo gana sin su capitán
Mientras el conflicto seguía sin resolverse, Portugal sostuvo un andar perfecto en la Nations League. Un día después del abandono de Ronaldo, el equipo venció 4-2 a Dinamarca en Copenhague, en un clima hostil para el plantel. Luego llegó una remontada ante Noruega, con triunfo por 2-1, que le permitió a Portugal clasificarse a cuartos de final con puntaje ideal. Ese mismo encuentro había sido anticipado como la fecha en la que Jorge Jesus prometía dar explicaciones sobre la salida de su capitán.
Según trascendió, Ronaldo viajó a Arabia Saudita para reincorporarse a las actividades de Al Nassr, mientras en Portugal la Federación trabaja para evitar un final abrupto en la relación con su histórico capitán. Se supo que Jorge Jesus aceptó participar de una reunión de conciliación impulsada por los dirigentes, aunque restaba conocer si el delantero aceptaría ese encuentro. En las últimas horas, un "me gusta" de Ronaldo a un comentario crítico hacia sus propios compañeros reavivó la tensión, en momentos en que se buscaba bajar el tono del conflicto.
Hay versiones distintas sobre el origen exacto de la pelea: mientras algunas fuentes hablan de un pacto incumplido por parte del entrenador en una charla privada, otras voces, incluida la del propio titular de la Federación, prefirieron describir lo ocurrido como un "malentendido" antes que como una ruptura de acuerdos. Resta saber si la reunión de conciliación se concretará y si Cristiano Ronaldo continuará vinculado a la selección que supo capitanear durante más de veinte años.