El Gobierno nacional, con la firma del presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, dispuso que Mendoza reciba el 100% de las regalías generadas por el complejo hidroeléctrico Los Nihuiles. La decisión quedó plasmada en un decreto que derogó una norma de 1973 que establecía el reparto de esos fondos entre Mendoza y La Pampa, y reabrió un conflicto entre ambas provincias que lleva más de cinco décadas.
Hasta ahora, los recursos generados por la represa se distribuían entre las dos jurisdicciones, en el marco de un esquema que reconocía a La Pampa una porción de las regalías pese a que el complejo hidroeléctrico se encuentra en territorio mendocino. Con la nueva norma, esos ingresos pasarán a ser percibidos en su totalidad por Mendoza.
La reacción de las provincias
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, celebró el decreto en una conferencia de prensa junto a sus ministros de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial. Además, anunció que la provincia continuará con el proceso judicial iniciado previamente para reclamar los recursos correspondientes a períodos anteriores, en los que consideran que les correspondía una mayor participación.
Desde La Pampa, en cambio, la respuesta fue de rechazo. El gobernador provincial cuestionó con dureza la medida y afirmó que la decisión del Gobierno nacional implica, en los hechos, quitarle a su provincia un recurso que consideraba propio. Fuentes del gobierno pampeano anticiparon que recurrirán nuevamente a la Justicia para intentar revertir la medida.
Un conflicto de larga data
La disputa entre Mendoza y La Pampa por el río Atuel y sus afluentes tiene antecedentes que se remontan a varias décadas atrás. Existe además un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordena a Mendoza garantizar un caudal del río hacia territorio pampeano, un punto que, según trascendió, Mendoza no estaría cumpliendo en su totalidad. El nuevo decreto sobre las regalías se suma a ese frente de conflicto ya abierto entre ambas provincias.
El decreto fue presentado por sectores cercanos al Gobierno nacional como una forma de destrabar una pelea que se extendía desde hace más de 50 años, aunque desde La Pampa la lectura es opuesta: consideran que la medida los perjudica directamente y que profundiza, en lugar de resolver, el conflicto interprovincial.
Qué sigue
Con el anuncio judicial de La Pampa y la decisión de Mendoza de avanzar también por la vía legal para reclamar regalías de años anteriores, se espera que la disputa continúe en los tribunales en las próximas semanas. Por el momento, no hay definiciones sobre los plazos de esas presentaciones ni sobre una eventual instancia de diálogo entre ambas provincias y el Gobierno nacional.
