El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pronunció este jueves un discurso ante la Asamblea General de la ONU en medio de una fuerte presión internacional sobre su gobierno y en plena campaña por su reelección en Israel. Durante su intervención, decenas de delegados de distintos países abandonaron el recinto en lo que fue interpretado como una protesta por la ofensiva en Gaza. Solo un número reducido de representantes afines al mandatario permaneció en la sala.

Netanyahu respondió a ese gesto calificando a quienes se retiraron de "cobardes morales". En su alocución, además, dirigió críticas hacia distintos gobiernos y figuras, entre ellos el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, los ejecutivos de Francia y Reino Unido, y la propia ONU, además de reafirmar la postura de su país frente a Irán, con el que Israel mantiene un conflicto bélico desde febrero.

El encuentro con Milei

Horas después del discurso, el presidente Javier Milei cerró su viaje a Nueva York con una reunión bilateral con Netanyahu, celebrada a puertas cerradas en la sede de Naciones Unidas y con una duración aproximada de 20 minutos. El encuentro se dio en un contexto de creciente aislamiento internacional del primer ministro israelí, señalado por la comunidad diplomática tras el episodio del retiro de delegaciones.

Según trascendió, durante la conversación ambos mandatarios intercambiaron elogios y abordaron, entre otros temas, la situación de Malvinas, en momentos en que existe controversia por sanciones aplicadas a una petrolera israelí que opera en la zona. El Presidente argentino explicitó su respaldo al premier israelí, en la antesala de las elecciones en Israel que podrían definir la continuidad política de Netanyahu.

Reivindicación y ausencia en otro encuentro

En su propia intervención ante la Asamblea General, Milei había reivindicado la alianza de la Argentina con Israel y condenado a Irán. Sin embargo, no participó de una reunión posterior que Netanyahu mantuvo con líderes latinoamericanos, según se informó.

El viaje a Nueva York marcó así el cierre de la agenda internacional del mandatario argentino, quien tras el encuentro con el primer ministro israelí emprendió el regreso a la Argentina.

Contexto de aislamiento

La jornada dejó en evidencia el contraste entre el respaldo explícito del gobierno argentino a Netanyahu y el clima de cuestionamiento que rodeó su participación en el foro internacional. El retiro de delegaciones durante su discurso fue leído como una señal del aislamiento diplomático que enfrenta el primer ministro israelí, mientras se profundiza la presión internacional en torno a la situación en Gaza.

Por el momento no hay definiciones sobre nuevos encuentros bilaterales entre ambos gobiernos, aunque el vínculo entre Milei y Netanyahu se mantiene como uno de los ejes centrales de la política exterior argentina hacia Medio Oriente.