Los resultados de las pruebas PISA 2025 confirmaron un retroceso generalizado en el desempeño educativo de los estudiantes argentinos. Según el informe difundido, el país volvió a caer en todas las materias evaluadas y registró el peor dato desde que comenzó a participar de la evaluación, hace casi dos décadas. Matemática fue el área con el panorama más crítico: el 76% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo de desempeño, un porcentaje que empeoró respecto de la edición 2022.
De acuerdo con los datos oficiales, menos de uno de cada 12 alumnos alcanza el nivel básico en todas las materias evaluadas. La cartera educativa nacional, a cargo de Sandra Pettovello, publicó un comunicado en el que atribuyó el deterioro a gestiones previas, en particular a políticas educativas del kirchnerismo. Argentina se ubicó octava entre trece naciones de la región.
Un fenómeno regional y mundial
El retroceso no fue exclusivo de la Argentina. La evaluación, que tomó a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías —una muestra que representa a unos 33 millones de jóvenes de 15 años en todo el mundo—, detectó caídas en la mayoría de los países de América Latina. México también sufrió fuertes caídas en matemática, Brasil, Colombia y Costa Rica mostraron resultados estancados, y Chile retrocedió tanto en matemática como en lectura. República Dominicana quedó tercera en la región entre los países con peores resultados.
El deterioro también alcanzó a países desarrollados: España obtuvo los peores resultados educativos de su historia en esta edición. Según análisis especializados, se trata del mayor retroceso registrado por los países de la OCDE desde que comenzó a aplicarse la prueba, con caídas simultáneas en matemática, lengua y ciencia a nivel global.
La discusión política y el caso Córdoba
Los resultados generaron repercusiones políticas. El Gobierno nacional calificó la caída como consecuencia directa de decisiones educativas previas, mientras que desde sectores críticos se cuestionó al secretario de Educación por el desempeño de los estudiantes de 15 años y por los datos de alfabetización en tercer grado, en una entrevista radial.
En paralelo, Córdoba se midió como distrito independiente y quedó tercera en América Latina, detrás de Uruguay y Chile, superando el promedio nacional en todas las áreas evaluadas. El gobernador Martín Llaryora destacó los avances logrados por la comunidad educativa provincial, mientras que el ministro de Educación cordobés, Horacio Ferreyra, ofreció precisiones sobre los factores que explicarían ese desempeño por encima de la media del país. Desde el oficialismo provincial se remarcó la diferencia con los resultados de la gestión nacional.
Qué sigue
Los resultados de PISA 2025 reabrieron el debate sobre las políticas educativas aplicadas en los últimos años y sobre las estrategias necesarias para revertir la tendencia. Especialistas consultados coincidieron en que la caída en los niveles de educación —en matemática, lengua y ciencia— es un fenómeno que atraviesa a buena parte del mundo, aunque remarcaron que en la Argentina el deterioro resulta particularmente marcado en la comparación histórica.
