River regresó este martes a las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA, luego de haberse alejado de esos encuentros en marzo. La institución de Núñez estuvo representada por los dirigentes Ignacio Villarroel y Agustín Forchieri, quienes llevaron a Ezeiza un documento calificado como crítico, con seis puntos que el club considera fundamentales para reformar el fútbol argentino.
El petitorio incluye modificaciones vinculadas al formato de la competencia, cambios en el sistema de arbitraje y planteos sobre la distribución de recursos económicos dentro del fútbol argentino. Según trascendió, la intención del club no fue expresar un retorno definitivo y sin condiciones a la dinámica habitual de las reuniones, sino utilizar su presencia para instalar un debate sobre una reforma integral del sistema.
Seis puntos y una respuesta postergada
Entre los seis planteos difundidos se mencionó específicamente una propuesta sobre el formato de los torneos, que contemplaría una baja gradual en la cantidad de equipos participantes, aunque no se precisó un número definitivo. El resto de los puntos abordó cuestiones arbitrales y de recursos, aunque los detalles completos del documento no fueron difundidos en su totalidad.
Tras la presentación, se supo que la discusión formal del petitorio habría quedado postergada hasta 2028, de acuerdo con versiones surgidas luego del encuentro. Estas mismas versiones señalan que dirigentes cercanos a Claudio Tapia habrían cuestionado a River por su ausencia de seis meses en las reuniones del Comité Ejecutivo, en lo que se interpretó como un reproche interno frente al regreso del club.
Las declaraciones de Di Carlo
Horas después del encuentro en Ezeiza, el presidente de River, Stefano Di Carlo, se refirió públicamente a la vuelta del club a las reuniones durante la cena anual de la Fundación River. Allí sostuvo que