Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional al vencer 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero. El resultado le permitió al club sumar su 14ª estrella en la historia del fútbol argentino y clasificarse a otra competencia internacional el año próximo.
El encuentro llegó precedido de un clima tenso entre ambas instituciones, con antecedentes que incluyen un cruce por Copa Argentina en mayo y un episodio conocido como el "pasillo-gate", además de roces vinculados a decisiones de la AFA. Antes del partido, Marco Ruben había expresado su malestar por hechos previos entre las instituciones, mientras que desde Estudiantes, Ovando había respondido en tono similar. El presidente del Pincha, Juan Sebastián Verón, había restado importancia previa al duelo al señalar que otro compromiso de su equipo, por Copa Argentina, tenía mayor trascendencia.
En cuanto al desarrollo del partido, Ángel Di María fue la figura del encuentro para el Canalla: primero igualó el marcador con un gol de tiro libre desde cerca de 30 metros que se clavó en el ángulo, y luego marcó de penal tras una revisión de VAR que generó fuertes cuestionamientos desde Estudiantes. Julián Fernández selló el 3-1 definitivo con una conquista desde mitad de cancha.
Polémicas arbitrales y reacción de Verón
El arbitraje de Darío Herrera quedó en el centro de la discusión. El cobro del penal por VAR que derivó en el segundo gol de Rosario Central fue calificado como polémico por distintas voces del entorno de Estudiantes. Verón, desde la tribuna, aplaudió de manera irónica la decisión arbitral y luego bajó a increpar al árbitro con frases como "es culpa tuya", en medio de una fuerte discusión. Además publicó un mensaje crítico en redes sociales tras el episodio.
Desde el club platense se señalaron otras jugadas del partido como parte de un conjunto de decisiones arbitrales que consideraron perjudiciales, en lo que se describió como una serie de polémicas que explicarían el enojo del plantel y la dirigencia.
Incidentes al final del encuentro
Sobre el cierre del partido se desató una batalla campal entre jugadores de ambos equipos, que comenzó en el campo de juego y continuó en el túnel hacia los vestuarios. Verón decidió retirar a su equipo antes de la finalización formal del encuentro. También se conoció que la ceremonia de entrega de premios generó repercusiones adicionales por su desarrollo, calificado como inusual.
El trasfondo de la relación entre las instituciones incluye además cuestionamientos previos de Estudiantes hacia la dirigencia de Rosario Central por su vínculo con las autoridades de la AFA, en un contexto de tensiones que ya habían tenido capítulos anteriores, como el reclamo por un título obtenido por escritorio en 2025.
Con la copa en su poder, Rosario Central quedó ubicado en un lugar destacado de la tabla histórica de títulos del fútbol argentino y aseguró su lugar en una nueva competencia internacional para la próxima temporada. Desde Estudiantes, en tanto, se espera que el foco vuelva a ponerse en la Copa Argentina, certamen que la propia dirigencia había definido como prioritario en la previa de esta final.