El Senado consiguió este jueves el quórum necesario para debatir dos iniciativas centrales para el oficialismo: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al régimen de subsidios al gas conocido como Zonas Frías. La sesión, convocada para las 12, comenzó con 37 legisladores en sus bancas, número alcanzado gracias al aporte de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO, Convicción Federal, Independencia de Salta y representantes de Misiones y Neuquén.
El debate por la reforma del Banco Central arrancó pasadas las 15.30. Se trata de uno de los dos proyectos que el Gobierno buscaba convertir en ley, aunque en las horas previas debió aceptar modificaciones que fueron acordadas en una reunión de Labor Parlamentaria. El cambio central consiste en eliminar la mayoría de dos tercios que se había adoptado para remover a los directores de la entidad, que quedará ahora en mayoría absoluta y solo requerida en el Senado. Como consecuencia de esta modificación, el proyecto deberá volver a Diputados para su sanción definitiva, en lugar de convertirse directamente en ley.
Zonas Frías, el punto más disputado
El segundo tema de la agenda, la quita de subsidios al gas en las zonas frías, genera mayor incertidumbre. A diferencia de la reforma del Banco Central, que fue objeto de una negociación más ordenada, los votos para este proyecto no estaban garantizados horas antes de la sesión y trascendió que el respaldo estaba sostenido, según fuentes parlamentarias, "con alambre". El oficialismo confiaba en el apoyo de senadores de provincias del norte para poder aprobar la iniciativa, aunque el bloque peronista buscaba reunir fuerzas para frenarla.
El riesgo de no alcanzar el quórum necesario estuvo presente tanto en la previa como durante buena parte del encuentro, de acuerdo con lo que trascendió en las horas previas a la sesión. Finalmente, la conformación de 37 bancas permitió destrabar el inicio del debate, aunque persisten dudas sobre si ese número alcanzará para sancionar ambas iniciativas, en particular la referida a Zonas Frías, donde el resultado se muestra más ajustado.
Negociaciones previas y cuestiones de privilegio
En las horas anteriores a la sesión, se supo que Karina Milia había compartido una cena con senadores de La Libertad Avanza, en un gesto que se interpretó como parte de las gestiones políticas del oficialismo para asegurar respaldos. Además, antes de que se iniciara el tratamiento de los dos proyectos principales, el bloque justicialista había anunciado que plantearía cuestiones de privilegio, lo que podía demorar el inicio del debate de fondo.
La jornada coincidió además con la publicación de indicadores económicos por parte del Indec, que difundió datos sobre la actividad económica de julio y sobre la situación socioeconómica correspondiente al primer semestre del año, en una fecha que fue descripta como un "superjueves" por la simultaneidad de estos anuncios con la definición legislativa.
Qué sigue
Con el debate ya iniciado, resta conocer si ambos proyectos logran los votos necesarios para su aprobación en el recinto. En el caso de la reforma del Banco Central, de aprobarse con los cambios acordados, el texto deberá regresar a la Cámara de Diputados antes de convertirse en ley. En cuanto a Zonas Frías, la definición sigue abierta y dependerá del resultado final de la negociación entre el oficialismo, sus aliados y los bloques opositores.