El Senado retomó esta semana el debate por la reforma política, que incluye la eliminación o suspensión de las PASO, después de cuatro meses sin movimiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Pese a la expectativa oficial, la reunión terminó nuevamente en un cuarto intermedio sin fecha definida, ya que el oficialismo no consiguió los votos necesarios para avanzar.
La senadora Patricia Bullrich admitió públicamente que todavía no se alcanza la cantidad de votos requerida para eliminar o suspender las primarias, en lo que constituye el punto de mayor interés para el Gobierno dentro del paquete de reforma electoral.
El nudo de la Ficha Limpia
El principal obstáculo para destrabar el tema pasa por el cruce con el proyecto de Ficha Limpia. Los sectores dialoguistas presionan para que esa iniciativa se trate de manera separada del resto de la reforma, mientras que el oficialismo busca que ambos temas avancen en conjunto. La Libertad Avanza rechazó la posibilidad de desvincular Ficha Limpia del paquete general, lo que profundizó el estancamiento.
Para intentar destrabar la discusión, el oficialismo sumó al temario proyectos presentados por sectores aliados, entre ellos una propuesta para que las primarias dejen de ser obligatorias. Se trata de un gesto hacia los bloques dialoguistas, en un intento de acercar posiciones sin resignar el objetivo central de modificar el esquema de las PASO.
Antecedentes y contexto
El tratamiento de la reforma electoral estaba prácticamente paralizado desde hacía cuatro meses. Su reactivación esta semana generó expectativas sobre una posible definición antes de fin de año, pero el resultado de la reunión de comisión mostró que las diferencias internas y con los aliados persisten.
En paralelo, trascendió que el peronismo reflotó una propuesta propia sobre el tema, lo que sumó una variable adicional a la negociación. Aún no está claro de qué manera esa iniciativa se integrará al debate en curso.
Qué sigue
Según se supo, el oficialismo evalúa un plan alternativo en caso de no lograr los acuerdos necesarios en el corto plazo, e incluso se manejan plazos que podrían extenderse hasta el verano para definir el futuro de las PASO. La conducción de las negociaciones para conseguir los votos quedó a cargo del senador Diego Santilli, en una señal de que el Gobierno busca dar un nuevo impulso a las tratativas con los bloques aliados.
Por el momento, no hay una fecha confirmada para que la Comisión de Asuntos Constitucionales vuelva a reunirse, y el futuro de la reforma electoral dependerá de si el Gobierno logra destrabar el cruce entre las PASO y Ficha Limpia en las próximas semanas.