Desde el fin de semana del 19 y 20 de septiembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) viene emitiendo alertas casi diarias por fenómenos climáticos adversos que afectan a distintas regiones del país, incluida la Ciudad de Buenos Aires y el AMBA. Todo comenzó con una alerta amarilla por tormentas, lluvias intensas y ráfagas de hasta 70 km/h, que el Gobierno porteño tomó como base para llamar a extremar las precauciones.
A partir de ahí, la situación se fue agravando. El domingo 20, el alerta pasó a naranja en varias zonas del AMBA, con riesgo de caída de granizo y ráfagas fuertes durante la tarde y la noche. Ese mismo día, doce regiones del país estaban bajo advertencia por tormentas, lluvias, nevadas y vientos.
Una seguidilla de alertas que no cede
Los días posteriores no trajeron alivio. El lunes 21, se mantuvieron alertas naranja y amarilla por vientos, tormentas y lluvias en distintas provincias, con una máxima en la Ciudad de apenas 17°C, en marcado descenso respecto de los días previos. El martes 22, el organismo advirtió sobre
