La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para el 8 al 11 de noviembre, avanza en su etapa de organización con definiciones sobre feriados, seguridad y logística en las tres jurisdicciones que recibirán al pontífice: la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que habrá un feriado nacional por el arribo del Sumo Pontífice y adelantó que podrían sumarse dos jornadas no laborables adicionales en esos distritos para facilitar el operativo de control de accesos y transporte público.
En ese sentido, trascendió que se evalúa un esquema conjunto entre el Gobierno nacional y la Iglesia para que el 11 de noviembre sea considerado feriado provincial en los territorios de mayor afluencia. La medida busca ordenar el desplazamiento de fieles hacia los puntos centrales de la visita, entre ellos Luján, donde el intendente Leonardo Boto estimó que podrían llegar hasta dos millones de personas y señaló el impacto que el evento tendrá en la hotelería, los alquileres y la actividad comercial de la ciudad.
Preparativos en Córdoba y Buenos Aires
En Córdoba, el intendente puso en marcha obras nocturnas en el Centro y amplió el plan de reparación vial en corredores de alta circulación, de cara a la llegada de miles de visitantes. Además, se informó que la seguridad del operativo incluirá fuerzas nacionales y provinciales trabajando de manera coordinada.
En Buenos Aires, la Nunciatura Apostólica, emplazada en el histórico Palacio Fernández Anchorena en el barrio de Recoleta, funcionará como residencia del pontífice durante su estadía. El edificio, de arquitectura francesa y más de un siglo de historia, combina función diplomática y religiosa. También se difundió que el papa conocerá el Cottolengo Don Orione, una institución de asistencia social que forma parte de su agenda en el país.
De cara al recibimiento, la Conferencia Episcopal Argentina presentó la canción oficial de la visita, titulada "Argentina con el Papa", compuesta por los hermanos cordobeses Gabriel Alejandro y Agustín Moyano Angelini, ganadores de un concurso nacional lanzado en agosto. La pieza surgió a partir de una convocatoria eclesiástica y fue elegida por un jurado especializado; sus autoridades agradecieron a quienes participaron del proceso creativo.
El contexto económico y social
La visita se da en un escenario social sensible: según el INDEC, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026. En ese marco, referentes de la Iglesia argentina se manifestaron sobre la situación social, y trascendió que en el Gobierno existe preocupación por la lectura política que puedan tener las palabras del pontífice durante su estadía. También se supo que sectores gremiales, empresariales y de movimientos sociales trabajan en la elaboración de un documento conjunto sobre la situación económica y laboral, que circularía en torno a la actividad del papa en la Universidad Católica Argentina. En paralelo, se conoció que la CGT evalúa la posibilidad de una movilización antes de la llegada del Sumo Pontífice.
Una gira internacional intensa
La parada argentina se inscribe en una gira más amplia que llevó al papa León XIV primero a Francia, en una visita de cuatro días considerada histórica por ser la primera de Estado de un pontífice al país galo en casi dos décadas. Allí mantuvo un encuentro con el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, aunque sin el carácter formal de visita de Estado, y abordó temas como la inteligencia artificial, la migración y la paz. En su agenda también figuró un encuentro con sobrevivientes de abusos sexuales cometidos por integrantes del clero.
Durante su estadía en París, el pontífice celebró una misa multitudinaria en la Plaza de la Concordia, con estimaciones de asistencia que varían entre 700.000 y un millón de personas según las distintas coberturas, y participó de una vigilia con jóvenes en el Estadio de Francia. En sus mensajes públicos, advirtió sobre el riesgo de "perder nuestra humanidad" frente al avance de la inteligencia artificial y llamó a un mayor discernimiento ético.
En Uruguay, mientras tanto, la Iglesia lanzó una rifa para financiar los gastos de la visita papal a ese país, que se estiman en unos tres millones de dólares, en un contexto de baja tasa de católicos en la región. En la Argentina, una encuesta reciente midió la imagen del pontífice a menos de dos meses de su llegada, con percepciones tanto positivas como negativas entre la población, mientras crece el interés por los costos de viajar a Buenos Aires para presenciar el paso del Sumo Pontífice por el país.
