Este jueves 3 de Septiembre, el presidente de la República Argentina, Javier Milei, dió una conferencia en cadena nacional. Si bien duró 15 minutos, dejó varios puntos clave sobre el futuro de la Argentina sobre el reclamo por las Islas Malvinas y la soberanía sobre la Antártida.
Si bien las Malvinas están bajo ocupación inglesa desde 1833, se encuentran en territorio soberano argentino, dentro del mar del país. Dichas islas fueron motivo de reclamos, y conflictos armados (como la guerra de 1982). Y aunque han sido utilizadas como fuente de propaganda y política, realmente contienen recursos estratégicos valiosos que son de gran interés para ambos países.
Sin embargo, como el territorio está bajo disputa de soberanía reconocida por las Naciones Unidas, la Cancillería Argentina rechaza de forma categórica actividades de explotación. Las explotaciones unilaterales son ilegales, y condenadas por la Argentina. A pesar de que la ONU reconoce la disputa de soberania, no se ha alineado a ningún bando oficualmente en este conflicto (como en muchos otros).
Estos últimos tiempos, ha habido inversiones y planes de grandes empresas, como el Sea Lion, aprobadas por el Rrino Unido, para explotar el petróleo que se encuentra en las islas (dentro del espacio marítimo de Argentina). Esto ha provocado una vulneración grave a la soberanía del País sobre el territorio y sus recursos, por lo que el Gobierno ha tenido que reaccionar.
Es entonces que el Presidente Javier Milei convocó una Cadena Nacional para comunicar las medidas que se han decidido tomar. Éste advirtió: “Asegurar nuestra preeminencia en este territorio no es un capricho político, es supervivencia”. Anunció la firma de un DNU para obtener los recursos necesarios para "construir una base naval en Tierra del Fuego e incrementar las capacidades en comunicación” con el fin de conformar el “polo logístico más importante del Atlántico Sur”.
Así mismo también advirtió "cualquier avance adicional sobre las Islas Malvinas será considerado como una violación a nuestra seguridad nacional”.
Milei enviará un proyecto de ley de “Defensa de la Soberanía Nacional” al congreso, cuyos objetivos son “modificar la ley 26.659 para endurecer penas a operaciones no autorizadas; crear el Consejo de Seguridad Nacional, que definirá una política de seguridad nacional transversal a todo el Estado y dotar un marco para la protección de infraestructura crítica”.
